Sola ¿y feliz?

Un día fui a un centro comercial y decidí comprarme un yogur natural. Como no había ningún banquito vacío, decidí preguntarle a una señora si podía sentarme con ella. Me llamó la atención lo arregladita que estaba aquella señora de unos 80 años. «Espero a mi amiga, la veo aquí todos los jueves desde que murió mi esposo», dijo la señora. En menos de cinco minutos llegó su amiga; tan maquilladita y sonriente como ella. Se despidieron de mi muy … Sigue leyendo Sola ¿y feliz?